Por GUILLER VERDÍN
Nueva entrega, de acción y emoción, de la moda de versiones de cuantos clásicos. Sigue la línea de violencia, sangre e intestinos de Zombis Nazis, la película anterior del director noruego Tommy Wirkola.
Nueva entrega, de acción y emoción, de la moda de versiones de cuantos clásicos. Sigue la línea de violencia, sangre e intestinos de Zombis Nazis, la película anterior del director noruego Tommy Wirkola.
Visualmente impactante. Podemos
decir que ha nacido para el 3D. Sin él perdería notablemente su espectacularidad.
Aunque abusa mucho del recurso de dar la sensación de que se están arrojando
objetos al público. Que en una medida correcta es muy emocionante, pero en este
caso, el exceso la perjudica. El diseño artístico y la recreación del ambiente histórico
y de cuento son muy acertados. Pero
entran en el error de intentar insertar tecnología bélica en una época y
entorno no adecuados. Últimamente falta un recurso para llevar estás historias
a la acción de batalla trepidante sin meter a calzador armas muy poco creíbles.













